-Por que estoy tan tarado, Nan?- Pedro en la habitación del
hotel hablaba con su amigo mientras se cambiaba la camisa, hoy no saldría pero
si iría a comer a un restaurant de la zona. –Eso es estar enamorado- Se burlo el
joven. El asesor de imagen interrumpió
la conversación en la habitación con una lista. – Esta es tu agenda de la
semana: hoy tenes el día libre, mañana una presencia a un programa, el martes
boliche, el miércoles el show que por ahora es el único y el jueves al mediodía
volvemos, feliz?- Tan rápido? Pedro tenía
que hablar con Paula, besar a Paula, viajar con Paula, casarse con Paula y
criar sus hijos con Paula. Como iba a irse si solamente había hablado muy poco
con ella. Pero no tuvo otra elección más que asentir. Por una vez en su vida sentía
algo por alguien que lo cambiaba, las cosas ya no le daban igual como antes.
Paula no era una chica más, pero tampoco había muchas chances de que pasara
algo si él no se apuraba. En el restaurant había un pequeño escenario donde le habían
pedido si podía decir algunas palabras en la cena, para conmemorar los 50 años
de la Cantina ‘Don José’, nombre del fundador. –Otra aburrida charla- Pensó
Peter. Se paro y comenzó un discurso sobra ‘la importancia de valorar lo que uno
tiene para crecer’, era prácticamente una radio que no paraba de repetir lo
mismo. Hasta que en la ventana que daba a la calle vio pasar a ella, con su
amiga. Lo primero que se le vino a la cabeza era hacer algo para llamar su atención,
así que sonrió, se quito la camisa bailando y empezó a cantar ‘tan enamorados’.
La gente estallo en gritos de aliento y aplausos, y logro lo que quería. Ante
el público alborotado, Paula se acerco a la ventana y lo vio.
Seguilaaaaaa genia, esta muy buena la historia que estas llevando!
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